El mostrador de una parada al aire libre, un pequeño rincón en un mercado, la mesa del bar del almuerzo tras hacer las compras… cualquier lugar del mercado se presta a las confidencias entre vendedores y clientes cuya relación constante les acaba casi convirtiendo en amigos. Esta es la realidad que plasmó con su cámara Francisco Montesinos, uno de los cuatro ganadores del concurso Instagram de ClickAlMercat 2018. Le preguntamos por su experiencia y por cómo captó esos momentos de intimidad. 

1.- ¿Por qué decidiste apuntarte a ClickAlMercat?

Vi el anuncio del concurso, me gustó la idea y me apunté “en un click” 🙂

2.- ¿Qué es lo que más te ha gustado de la experiencia? O lo que más te ha sorprendido.

El día de la excursión a los mercados fue muy divertido. Conocer gente nueva con aficiones en común y visitar sitios realmente espectaculares. ¿Qué más se puede pedir?

Lo que más me sorprendió fue el excelente trato con el que nos recibieron los vendedores de los puestos. Acostumbrado a la fotografía callejera donde la gente suele ser reticente a ser retratada, fue muy agradable percibir tanta amabilidad y simpatía. En algunos casos incluso eran ellos mismos quienes se ofrecían para posar o sugerían la foto.

3.- ¿Qué mercados visitaste para hacer tus fotos?

En mi caso visitamos el mercado de Ruzafa, con muchas posibilidades debido a su gran tamaño, número de puestos y arquitectura. Después fuimos a la plaza Redonda, que también da mucho juego con sus coloridas mercerías y su peculiar estructura. Por último, fuimos a Mossén Sorell una pequeña joya arquitectónica en medio de Ciutat Vella.

4.- Cuéntame qué tema has abordado en tu trabajo ganador y por qué elegiste ese.

Mi trabajo “Confessions” está centrado en los momentos de confidencias entre vendedores y clientes de los mercados. Trata de plasmar esas relaciones íntimas de confianza, labradas con el paso de los años, solo posibles en el pequeño comercio.

5.- ¿Recomendarías la experiencia a otra persona?

Por supuesto. Diría incluso que es un concurso abierto a todo tipo de público, no solo para aficionados a la fotografía. Hoy casi todos tenemos un móvil, una cámara, o algún dispositivo con el que capturar nuestra particular visión de la realidad. Y pocas realidades hay tan ricas, coloridas y vivas como las de los mercados valencianos.